la rebelión consiste en mirar una rosa

hasta pulverizarse los ojos


Alejandra Pizarnik


ACIERTOS 2016 por Luis Sedgwick Báez



 
a Andrej Wayda
In Memoriam





1)  “Viaje en el tiempo: el viaje de la vida” (EEUU) de Terence Malik

 El film comienza con una voz de mujer (Cate Blanchett) que se dirige a su madre en un tiempo “antes de la luz y de la oscuridad, antes de la nada”. El film es prácticamente un documental, una yuxtaposición de imágenes, todas ellas alucinantes en su belleza y de cómo Malik concibe la creación del mundo, la aparición de la vida y la subsiguiente relación con una Naturaleza ( con mayúscula) imponente, violenta, amoral e impersonal. Admirablemente editada, Malik nos acerca  un film poético en su narración y en sus imágenes y filosófico por la concepción y cuestionamiento del por qué estamos aquí. Otra versión más larga tiene a Brad Pitt como narrador.


2)”Paterson” (EEUU) de Jim Jarmusch.

      Paterson ( Adam Driver) es un conductor de bus en la ciudad de Paterson, Nueva
      Jersey. Arrastra una vida de rutina: se levanta, besa a su esposa, conduce por la ciudad, oye las conversaciones de los pasajeros, regresa a su casa a cenar, pasea a su perro y entra a un bar a tomar una cerveza. En sus momentos libres  Paterson compone poemas. Jarmusch es un artista de la observación cotidiana y el film apunta hacia la ilusión, a la ilusión truncada y a su resurrección. “Paterson” es una oda a la poesía, a su poeta William Carlos Williams, nacido en Paterson y  Jarmusch construye aquí un film magnífico: sobrio, sin estridencias, de alcance universal.


3) “Toni Erdman” (Alemania) de Maren Ade.

            Toni Erdman (Peter Simonischek) es el seudónimo de un profesor de primaria jubilado que cuando quiere bromear se pone un peluquín y una dentadura postiza. Su hija (Sandra Huller, magnífica en su intensidad) está casada con su profesión, apenas ve a su padre cuando viaja a Alemania desde Rumania donde labora en una multinacional. Un día, su padre se presenta en Bucarest de incógnito, con su alter ego como identidad, le sigue todos sus pasos, la acompaña en sus sesiones de trabajo y convence a todos con sus proyectos.  Pero en el fondo lo que el padre busca es inculcar a su hija que la vida se nos va, que no podemos pasar la vida haciendo cosas como zombies, que es preciso vivir el momento, el “carpe diem” con sentimiento y humanidad. Premio Fipresci, Cannes; Premio Fipresci al mejor film de 2016.


4)  “Animales nocturnos” (EEUU) de Tom Ford

Amy Adams es una exitosa directora de una galería de arte en Los Ángeles, casada con un financista que le es infiel y recibe, de repente, un sobre de su ex marido (Jake Gylenhaal) con una novela dentro escrita por él. El film juega en dos tiempos, el tiempo real y el tiempo de los personajes de la novela: un marido, su esposa e hija que son secuestrados por tres sádicos en la carretera y finalmente, ellas, violadas y cruelmente asesinadas. Un film importante por la puesta en escena, de gran estética visual ( Tom Ford es un reconocido modisto) y actuado acorde. Con la sombra de la violencia al acecho a cada instante en la vida del norteamericano. León de Plata, Venecia.


5)  “La La Land” (EEUU) de Damien Chazelle.

Un homenaje a los musicales de Hollywood de los 1950. La pareja conformada por Ryan Gosling, como el músico que aspira a tener su propio club de jazz y Emma Stone, como una actriz y dramaturga en potencia, poseen una extraordinaria química, esencial en estos menesteres que el resultado es superlativo, como así la coreografía pletórica de imaginación y originalidad.


6)  “Graduación “(Rumania), de Cristian Mungiu.

 Una adolescente, a punto de graduarse en el liceo es atacada pero se defiende de ser violada. Este repentino trauma incide en su rendimiento en el examen final y su padre, un médico respetable en su profesión,  utiliza todos los mecanismos, a veces fuera de la ley, para que su hija logre el puntaje necesario para obtener una beca en el Reino Unido. “Graduación”” es un estudio minucioso sobre las relaciones sicológicas entre una familia y su entorno amical y profesional y lo que esto involucra.  Ciertas situaciones no son del todo clarificadas por lo que el misterio intrínseco en la trama le otorga al film un aura de fortaleza. Del mismo director de aquél soberbio “4 meses, 3 semanas, 2 días” Premio al mejor director, Cannes.


7)  “La mejor que se fue” (Filipinas) de Lav Diaz

Una mujer (Charo Santos-Concio) es liberada después de 30 años de una cárcel/reformatorio al ser injustamente acusada de un crimen que no cometió. Al salir se encuentra con un mundo irreconocible. Busca a su hija, pero su interés es ratificar la venganza contra su ex novio, ahora un poderoso mafioso, causante de su desgracia. En el trayecto entabla amistad con un jorobado y con un transformista que jugará un papel importante en su vida. Un prodigio de dirección, un film compasivo, una meditación sobre la ausencia de Dios, sobre la discrepancia y la injusticia social y sobre la corrupción pululante en su país.  Con 227 minutos de duración.  León de Oro, Venecia


8)  “”Es sólo el final del mundo” (Canadá) de Xavier Dolan.

Louis (Gaspard Ulliel) regresa a su casa de familia después de una larga ausencia para informarles que le queda pocos meses de vida. Al llegar comprueba que nada ha cambiado en el entorno familiar, razón por la cual había decidido dejar el lugar. Sus hermanos conflictivos (Vincent Cassel y Lea Seydoux), una cunada que lo comprende y a quien conoce por primera vez (Marion Cotillard) y una madre neurótica, caótica y egoísta (Nathalie Baye, extraordinaria) forman un sólido equipo actoral De continuos primeros planos que revelan los estados de ánimo y un guión que magnifica la disfuncionalidad de una familia incapaz de oír, ver y comunicarse con el otro. El mejor film de Dolan hasta la fecha. Gran Premio, Cannes.


9)  “El día más feliz en la vida de Olli Maki” (Finlandia) de Juho Kuosmanen.

Basado en la vida real del boxeador Olli Maki (Jarko Lahti) en los 1960, el film apunta a los prolegómenos de su combate en Helsinki con el norteamericano Davey Moore a la sazón, campeón del mundo. Vemos a Maki, un personaje ingenuo, feliz donde se encuentra, ya sea en el ring o en su casa realizando labores domésticas pero más aún al lado de su novia (Oona Airola). Presionado por su manager para que rebaje de peso, se siente como un títere a sus órdenes, sumándose además la invasión de la prensa ante tan histórico combate. Filmado en blanco y negro que le otorga un aire de film clásico, al mismo tiempo de cinéma vérité, el film es testigo de una inocencia aniquilada y al fin, el triunfo del amor. Impecable en la puesta en escena y recreación de época, en la actuación y fotografía y su primer largometraje. Premio Una Cierta Mirada, Cannes y otros premios.


10)             “Moonlight”” (EEUU) de Barry Jenkins.

En el Miami de los 1980, lejos del boato de las playas y de las urbanizaciones de lujo, Chiron (Trevante Rhodes) crece en una zona plagada de drogas y violencia. Con el tiempo, Chiron se confronta a sí mismo: crecer como afro americano  y con una tendencia sexual indefinida y la necesidad de conectarse con alguien emocionalmente. Un film honesto y luminoso en su planteamiento.


11)             “Snowden” (EEUU) de Oliver Stone.

Vemos al genio de la computación desde 2004 hasta 2013 cuando ingresa al ejército que tuvo que abandonar por una rotura en la pierna, luego ingresar en la CIA y finalmente en la NSA. Edward Snowden comprueba cada vez más la invasión de su gobierno en la vida privada del ciudadano, algo que le afecta sobremanera, decide renunciar y entregar toda la documentación a un periódico británico. Con un aire del Snowden de la vida real. Joseph Gordon-Levitt exuda carisma y presencia en un papel de alta complejidad sicológica y cerebral. Es el mejor film de Stone en mucho tiempo.
 


Mejor director: Tom Ford por “Animales nocturnos””

Mejor actor: Ricardo Darin por “Truman” (España) de Cesc Gay

Mejor actriz: Sonia Braga por  “Aquarius” (Brasil) de Kleber Mendonca Filho

Una gran presencia: Iris Apfel en “Iris”” (EEUU) de Albert Maysles.